Salir a dar una vuelta en bici es una actividad que quien más o quien menos realiza alguna vez durante el año, incluso cada vez son más las personas que la han escogido como su vehículo de transporte principal. Lo habitual es que en algún momento del trayecto la aparquemos y la tengamos que dejar un tiempo fuera de nuestra vigilancia. Es entonces cuando nos preocupamos, ¿nos la robarán? ¿Estará suficientemente protegida?

Cuanto más grande y poblada sea una ciudad mayores serán las probabilidades de robo. En Barcelona, por ejemplo, se produjeron en 2017 más de 5.500 hurtos de este vehículo, y en Madrid, la cifra llegó a los 2.117. Pero aunque te acostumbres a mover con tu bici por pueblos o ciudades más pequeñas nunca debes descuidar las medidas de protección con las que asegurarte que después de haber ido de compras o quedar con unos amigos la bicicleta sigue estando en el lugar en que la dejaste.

Pon en práctica esta serie de consejos y evitarás que los ladrones se lleven tu bicicleta.

 

Cuenta con un candado de calidad

Si utilizas un mal candado a la hora de atar la bici se lo pondrás mucho más fácil a los ladrones. Vale la pena invertir en calidad y protección, ya que los candados más económicos solo necesitan un poco de fuerza para que se rompan. Ahora bien, ¿cuál escoger entonces? En el mercado existe una variedad enorme, por lo que cuando vayamos a comprar uno hemos de inclinarnos por los que están hechos con los materiales más gruesos y pesados. En estos casos, los más recomendables son los candados rígidos en forma de U. Como son estrechos el ladrón contará con menos espacio para romperlo. Además, los cierres que tienen son difíciles de dañar.

Otros candados que ofrecerán seguridad a tu bicicleta son los que tienen cierre compuesto por eslabones de acero, porque es realmente complicado romperlo hasta con una sierra o una tenaza. Y también los articulados, un candado más flexible; o las bicis candado, es decir que el candado está integrado dentro de la estructura del vehículo, por lo que si estropea la cerradura del velocípedo será imposible de que se pueda conducir.

Por último, hay que tener en cuenta que dependiendo del lugar donde se ponga el candado será más o menos complicado de romper. Lo ideal es asegurar la bicicleta atando el candado en el cuadro y al menos una de las ruedas a un elemento fijo firmemente anclado al suelo, por ejemplo, un árbol, una farola o los propios anclajes para bicis. Otra opción, mucho más segura, es utilizar un cable de acero que pase por las dos ruedas y se ate al candado fijo amarrado al cuadro y al elemento fijo.

 

Prioriza los lugares concurridos

A la hora de escoger donde aparcar tu bici opta siempre por las vías en las que haya más flujo de gente. Esto suele disuadir a los ladrones. Sin embargo, en estos casos suelen pinchar las ruedas para que el propietario deje para el día siguiente el hecho de recoger la bicicleta, y entonces aprovechar para llevársela en las horas en las que la calle esté menos transitada. Así que si te encuentras con una rueda pinchada en el momento de volver a casa, no lo dudes, llévatela contigo.

Igualmente también ayuda que el lugar esté iluminado y que el sitio que se escoja para dejarla esté bien visible evitando callejones y rincones, que aunque estén cerca de espacios concurridos queden fuera de la vista de los transeúntes. La razón es que cuanto más atestado de gente esté un lugar más observado se va a sentir el ladrón.

 

No dejes tu bici en la calle toda la noche

Siempre que te sea posible guarda la bicicleta en tu casa. Pero si no cuentas con el espacio suficiente puedes valorar la opción, en caso que vivas en una gran ciudad, de los aparcamientos vigilados. Por no más de 20 euros al mes puedes despreocuparte de que se la lleven o la dañen durante la noche. Tanto para aquellos que no se pueden acoger a esta opción como los que puedan tenerla en un lugar protegido durante las horas en las que no la usan conviene registrar la bicicleta en el ‘Biciregistro. Esta iniciativa de la la Red de Ciudades por la Bicicleta en colaboración con distintos Ayuntamientos ofrece a los propietarios un número de registro que se adhiere a la bici con tinta imborrable para que si es sustraída no pueda ser revendida en España.

Por si te lo perdiste...