Hay una serie de indicaciones que debemos tener en cuenta de cara a la temporada de invierno que está por llegar. La bicicleta se puede usar en cualquier época del año, pero se deben conocer algunos consejos acordes al clima en el que estamos.

Cuando nos movemos en bicicleta en invierno, es importante abrigarse para evitar resfriados o pulmonías. Lo más recomendable es hacerlo por capas para poder adaptarse a la temperatura, sin pasar excesivo frio o calor. Conviene llevar siempre un forro polar por si se prevé frio y un chubasquero que se pueda poner por encima de el por si llueve o hace viento.

Una de las consecuencias más frecuentes cuando viajas en bicicleta es que sudes. Para ello, es importante dejar transpirar zonas como el pecho y la espalda. No obstante, hay que proteger extremidades como brazos y piernas sin olvidar la garganta, las orejas y las manos.

Para los pies, debemos llevar unos zapatos que aíslen y unos calcetines térmicos, mientras que las manos deben estar a la misma temperatura que el cuerpo ya que al estar expuestas delante el viento las irá enfriando. Para mantenerlas a la temperatura ideal, debemos utilizar guantes que permitan tener maniobrabilidad de la mano para frenar y cambiar de marcha.

Por otro lado, es importante proteger la cabeza ya que por ella se pierde aproximadamente el 30% de la temperatura corporal. Por eso en invierno, aún que utilicemos casco, muchas veces no es suficiente para mantenernos a una temperatura adecuada, por lo que debemos protegernos las orejas y si lo encontramos necesario, usar un pasamontañas.

Por último, uno de los elementos que muchas veces no se tiene en cuenta al ir en bicicleta es la manera de respirar. Debemos hacerlo por la nariz y no por la boca para evitar dañarnos la garganta.

Ahora que ya sabes algunos consejos para viajar en bicicleta en invierno, atrévete a cogerla siguiendo los pasos que te hemos detallado. Si tienes cualquier duda, ¡puedes comentárnoslo por redes sociales!

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