El crecimiento de la población tiende a concentrarse cada vez más en los núcleos urbanos. Más de la mitad de los habitantes viven en ciudades y las proyecciones anuncian que llegarán a los dos tercios a mediados de este siglo. En este contexto los grandes retos de gobiernos, entidades municipales y diferentes organizaciones es encontrar soluciones que brinden una mejor calidad de vida a los ciudadanos, y entre las principales iniciativas están las que tienen que ver con proyectos de movilidad sostenible.

Las medidas que procuran limitar el uso de los vehículos de combustión pasan por el aumento de las tasas y la prohibición de circular en determinados momentos o días a los más contaminantes, restringir el acceso de coches en las zonas céntricas, mejorar las áreas peatonales, potenciar el transporte público, crear sistemas de bicicletas públicas y construir ciclovías para promover el uso de la bici como una de las mejores opciones de movilidad urbana sostenible. Aquí te contamos algunos casos de capitales europeas que, hasta el momento, son las que mejor han adaptado para que la bici sea el medio de movilidad elegido por gran parte de sus ciudadanos.

 

Las ciudades europeas que impulsan la movilidad sostenible

 

Ámsterdam

Quizás la principal referente cuando se piensa en ciudades donde la bicicleta es uno de los medios de movilidad más utilizados. Sí, más de un tercio de sus ciudadanos la utiliza y lo hacen sin generar inconvenientes en el tráfico, porque tanto ellos como los demás conductores y los peatones respetan las normas de tránsito. Además de contar con la ventaja de no tener desniveles significativos en su territorio, la capital holandesa hizo una gran inversión para facilitar la movilidad de los ciclistas.

 

Copenhague

Es la número 1 en movilidad sostenible y, al ser una ciudad pequeña y plana, consiguió que más del 60% de sus habitantes utilice la bici como medio de transporte urbano.

 

Londres

Aún cuando es una de las capitales más poblada de Europa, es una de las  ciudades que mejor gestiona la movilidad. Después de ponerse a la vanguardia en la restricción del acceso de vehículos en zonas céntricas y de lograr uno de los mejores servicios de transporte público, ha creado una gran cantidad de carriles para bicis y un servicio de alquiler que cuenta con 6.000 bicicletas disponibles durante las 24 horas del día.

 

Berlín

Como Ámsterdam y Budapest, donde casi una cuarta parte de su población utiliza la bici para moverse por la ciudad, también aprovechó las posibilidades que le brinda su orografía para incorporar la bici como medio de movilidad en la gran evolución urbanística que vivió en las últimas tres décadas.

 

Barcelona

Hace ya 20 años de su Pacto sobre la Movilidad Sostenible, el que dio inicio al debate y a nuevos proyectos sobre este tema y que la convirtió, junto a San Sebastián, en la primera ciudad de España en promover e introducir el uso de bicicletas públicas en sus calles. Con el aliciente de su clima, la tendencia europea y la concienciación medioambiental otras ciudades, como Sevilla, Madrid, Pontevedra, Zaragoza, Valencia, La Coruña y Las Palmas se han sumado a la incorporación de la bicicleta como medio de transporte urbano. En las ciudades más grandes, además de ampliar los espacios peatonales, restringir la circulación de vehículos de combustible en determinadas zonas, incentivar la utilización del transporte público y los vehículos eléctricos, se han creado centenares de kilómetros de carriles para bicis para mejorar el tránsito y reducir los niveles de contaminación.

 

Estos ejemplos de logros en materia de movilidad sostenible sirven para concienciar a más ciudadanos de la necesidad de fortalecer esos modelos urbanos y extenderlos a otras ciudades. Además, para comunicar la necesidad y las ventajas de moverse con medios de transporte que contribuyan al desarrollo sostenible son muchas las acciones que diferentes ciudades de Europa han puesto en marcha. Desde los ya clásicos días sin coches, hasta marchas en bicicleta, campañas de educación y sensibilización, y clases a los más pequeños para montar en bici.

 

No hay un modelo único de movilidad sostenible, porque depende de muchos factores. Pero la gran mayoría de ellos proponen, además de los medios de transporte públicos y colectivos, la bicicleta para moverse de manera individual en las ciudades, y los vehículos eléctricos para distancias más largas o para aquellos que necesiten hacerlo en grupo o familia.

Por si te lo perdiste...